Gestos
En nuestro trabajo diario dentro de la empresa, tendemos a formar una burbuja que, depende del tamaño que nosotros elegimos puede englobar sólo mi trabajo, mi trabajo y el de el departamento al que pertenezco, o mi trabajo, el del departamento al que pertenezco y todos los departamentos con los que interacciono. Si mi burbuja es pequeña, mejor controlado tendré mi trabajo y no sabré ver las afecciones que trabajos de mi entorno me acabarán afectando, sólo por centrarme en "lo mío". Si mi burbuja es muy grande, mi trabajo estará menos controlado pero tendré controladas las consecuencias que el trabajo de otros compañeros me puedan afectar. ¿Dónde está el equilibrio? Os voy a evitar el suspense... ¡No lo sé! Lo que sí que sé es que nuestra burbuja tiene que ser suficientemente amplia para poder detectar si alguien del entorno que nos afecta necesita ayuda. Porque no llegue a cumplir con sus cometidos, porque no haya estado acertado en sus últimas decisiones, porque esté cuestio...