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Mostrando entradas de octubre, 2023

Luis el nuestro

Corría el año 1994 cuando la que era mi novia decidió mover su negocio en un piso de alquiler a uno en propiedad. En aquella época era una apuesta arriesgada, pero ella confiaba mucho en su proyección y su desarrollo profesional. Cómo era lógico (en aquella época) sus padres vinieron desde Valencia a ayudar para pintar, hacer reformas y cosas varias. Yo, que aún era estudiante, decidí parar un día a la vuelta de la “escuela” para ver cómo iban o si podía ayudar en algo. Llamé al “interfono” y oí “Quien es”, sólo contesté “soy Luis” Cuando subí, la madre de mi novia me dijo “No sé si eras Luis el nuestro o eras otra persona” Tras estar un rato ayudando en lo que pudiera, volví a mi casa a comer y le conté la anécdota a mi madre. ¡No olvidaré jamás cómo se emocionó! Sólo me dijo ¡Qué buena gente! Adoro a la que ahora es mi esposa y adoro a su familia. Dicen que cuando nos comprometemos con una persona, lo hacemos también con su familia. En mi caso esta anécdota no fue determi...

Despachar

¿por qué hablo de este verbo? Voy a intentar explicarlo y espero que os sirva. Cuando yo empecé a trabajar o cuando cambiaba de trabajo, mi madre siempre me decía “Pero, tu, ¿con quien despachas?”  La respuesta fue variando, con el jefe de planificación, con el director general, con el dueño de la empresa… Pero su gesto siempre fue el mismo, movía la cabeza con gesto afirmativo varias veces y ponía los labios que ahora se ponen en las autofotos Mi padre sólo giraba la cabeza mirando su gesto pensando “Pues claro” Esos gestos, que a mí me hacían gracia, eran gestos de orgullo, de ver que todo el esfuerzo que ellos habían hecho por mí, se veía reflejado en mi vida profesional. Y cuando hablo del esfuerzo que mis padres hicieron por mí, no hablo de darme una educación más cara, hablo de los valores y principios de trabajo, dedicación y fidelidad a los amigos. Sentiros orgullosos de la educación que os dieron vuestros padres y haced todo lo posible por dársela a vuestros hijos. Con los...

Mr. Excel

Recuerdo ahora mi primera colaboración como becario en una gran multinacional. Mi función era ayudar en la implantación del sistema SAP. Hace muchos años y, cómo dirían nuestros mayores, ha llovido mucho y ese barrio antes era todo campos... Por circunstancias que no vienen al caso, yo era un gran conocedor de Excel, que entonces era una novedad y poca gente lo manejaba con soltura. Cómo parecía lógico, el resto de trabajadores se fueron dando cuenta de la potencia de la herramienta y me pedían ayuda constantemente. Yo, en mi afán de colaboración, hacía todo lo posible por ayudar e instruir a quien lo necesitara. Acabó mi época de becario y se me contrató para un puesto con cierta responsabilidad dentro de mi lógica falta de experiencia, pero la gente seguía solicitando mi ayuda en Excel. Imaginad una oficina diáfana de más de 300 metros cuadrados en la que la gente decía: "Mr. Excel ¿Puedes venir a ayudarme?" Yo acudía en cuanto podía, y en una de esas acudidas para prestar ...

¿Qué pedimos o nos piden?

  Hoy os voy a hablar acerca de la falta de concreción cuando solicitamos o nos solicitan un trabajo o informe específico. En ocasiones la solicitud suele ser "nada, cuatro datos importantes" y tras la presentación la respuesta suele ser "esto no es lo que esperaba" Trabajé con una persona a quién le escuché decir a su solicitante "Lo que me estás pidiendo es una mierda. Si insistes la hago, pero luego no me digas que lo que he hecho es una mierda" Esta frase que puede parecer altiva o incluso ególatra, no es mas que un reflexión acerca de si realmente trasmitimos bien los mensajes. Jamás dudéis en preguntar o plantear inquietudes acerca de lo que se os pide, y jamás evitéis perder un minuto o lo que sea necesario para saber que la persona a la que solicitáis el trabajo o la información ha entendido perfectamente qué es exactamente lo que queréis. Hay cientos de horas perdidas de trabajo por la falta de concreción en las necesidades.